La hipoteca se utiliza para asegurar el cumplimiento de una obligación que puede ser el pago de un crédito o préstamo que, al momento de no ser pagado de forma satisfactoria, el prestamista tiene el derecho de poner a la venta la propiedad que se encuentra hipotecada. Mientras que los créditos hipotecarios se utilizan para poder comprar una vivienda o para pedir préstamos de dinero sobre el valor de una vivienda que ya se posee.

Antes de solicitar o firmar la hipoteca, deberás tomar en cuenta los siguientes puntos muy importantes:

  • La cantidad total del prestamos
  • Costos al cierre del préstamo, así como las comisiones del prestamista
  • Plazo que tienes para pagar el préstamo
  • Tasa de interés
  • Tipo de tasa de interés, si es fija o ajustable  
  • Tasa anual efectiva

Existen tres diferentes tipos de tasa de interés según la hipoteca que solicites.

Fija, el interés no varía durante la duración del préstamo.

Variable, si el interés varía en algún momento.

Mixta, el interés se mantiene fijo durante un periodo superior a un año y después es variable.

Los prestamistas evalúan el inmueble o la propiedad para ser hipotecada y te darán un estimado de cuanto es lo que puedes pedir prestado. Deberás estar muy consciente al momento de solicitar tu hipoteca, ya que debes tomar en cuenta cuanto es lo que puedes pagar y si cumple con tus necesidades.

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